Reflexionan expertos del CALAS sobre implicaciones sociales y culturales del fútbol
Entender el fútbol como parte de la cultura popular ha sido un trabajo amplio desde campos como la antropología o la sociología, y entender cómo se entrelazan la política, la economía y las emociones ha sido central en los debates de esta naturaleza.
Bajo este contexto, especialistas del Centro María Sybilla Merian de Estudios Latinoamericanos Avanzados (CALAS), con sede Guadalajara en el Centro Universitario de Ciencias Sociales Humanidades (CUCSH), abordaron el tema en la charla titulada “¿Para qué sirve ganar una Copa del Mundo?” esta tarde en el foro Larva del Centro de Guadalajara.
Ahí discutieron las implicaciones sociales, económicas y culturales que giran en torno al fútbol el doctor Pablo Alabarces, sociólogo de la Universidad de Buenos Aires (UBA), y el doctor Andrés Fábergas Puig, del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) Occidente.
“Para entender el fútbol dentro de la cultura popular es central entender lo que estamos pasando ahora mismo. Esto implica poner la razón en el refractario de las emociones. Hay escenarios que ocurren como lo que acaba de pasar con el partido de este lunes por la tarde de Alemania contra Paraguay (que ganó el país sudamericano) y abordarlo para comprender cómo se mueven tantas emociones al tiempo que se mueven tantos negocios. Y a eso he dedicado los últimos 35 años de mi vida y de mi carrera”, contó.
En su intervención, el sociólogo argentino recordó que la cultura popular es necesario abordarla desde una perspectiva crítica marxista, con la finalidad de comprender las relaciones entre economía política y el desarrollo en sociedades como las latinoamericanas, nacional sobre todo excluyentes y con altos niveles de concentración económica, y cómo estos aspectos están ligados a muchas otros esferas de la vida social, y cómo esto opera en el fútbol como círculo de expresión, unificaciòn y acción popular.
Por ejemplo, ligó aspectos como la noción de la nacionalidad en donde, a partir de la lógica del fútbol, se expresan y replican acciones y discursos que generan la ilusión de que los 11 jugadores dentro de un campo de juego representan a una nación, aunque no sea así.
Expuso ejemplos de campañas publicitarias con fuertes mecanismos de persuasión que intentan convencer al consumidor sobre lo beneficios de unificación nacional, aunque existan constantemente casos de sobre representación o exclusión de algunos pueblos originarios, como podría ser el caso de Argentina con la provincia de Santa Fé, Rosario o Córdoba en su mayoría y poca representación de regiones las del norte del país.
O el caso de Ecuador, con las regiones de Manabí y Esmeraldas en Ecuador, zona de donde provienen la mayoría de jugadores seleccionados de este país.
Estos ejemplos se pueden ver plasmados en contexto latinoamericanos actuales, como el de Colombia, donde el candidato de la derecha Abelardo de la Espriella se ha apropiado de la camiseta de la selección de futbol como símbolo de unidad nacional.
“Es una cuestión también de contribución de identidad. Las Chivas, por ejemplo, no son Jalisco, y no son México. Pero, sin embargo, crearon una ficción de identidad en donde crees o no crees. Entonces el territorio nacional es un patio ficcional emotivo y por eso es un éxito comercial, porque hay una conexión emotiva. Es una serie de ficciones organizadas emotivamente”, refirió el autor de la obra Historia Mínima del Fútbol en América Latina (2018), editado por el Colegio de México (Colmex).
Citó también obras de Octavio Paz para enarbolar argumentos que abordan aspectos de la cultura popular mexicana, como las cuestiones raciales y religiosas dentro de la representación de lo nacional.
Problematizó otros escenarios identitarios en los que los territorios fungen también como espacios ficcionales, como el caso de España, con Cataluña, el País Vasco y Galicia, en donde aún existen fuertes vetas culturales que no terminan por consolidar la unión que supuso la reunificación de los reinos en la península ibérica bajo la corona de Castilla y León con la de Aragón. Esta supuesta unificación bajo la nación de España muestra aún grietas que persisten hasta nuestros días.
“No existe la sociedad sin clases. El fútbol crea esa ilusión, que si trabajas crea esa ilusión de todos: todos podemos, todos ganamos, todos perdemos. Maradona es un héroe gramsciano, digamos, porque, para colmo, encarnó la resistencia del sur italiano sobre el norte italiano. Esto significó el establecimiento de una relación básicamente rosa”, dijo el catedrático de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.
Aseveró que, cada vez más los públicos de los mundiales tienen un perfil particular, como que son blancos, de clase media o media alta, que practican lo que llamó como un “aguante plebeyo” por las estructuras de comportamiento de las hinchadas vistas desde una perspectiva del sociólogo canadiense Erving Goffman.
Reflexionó también sobre la necesidad cada vez más imperante de registrar con los dispositivos tecnológicos la mayoría de los juegos por parte de los asistentes a los estadios, como parte de la proyección social para reafirmar posiciones sociales y culturales.
Por su parte, Andrés Fábregas Puig, antropólogo de origen español con amplia trayectoria de estudios en México y quien ha estudiado ampliamente la cultura migratoria de la región Los Altos de Jalisco, habló sobre la una tradición más arraigada del béisbol por las dinámicas de movilidad y transferencia cultural entre esta región de Jalisco y las personas migrantes que se desplazan a Estados Unidos; pero detalló que esto ha cambiado en los últimos tiempos, sobre todo con la consolidación de un equipo de segunda división en Tepatitlán.
Detalló cómo, durante sus viajes a Chiapas en trabajo de campo, la norma era encontrar respuesta como que las personas eran aficionadas a la Chivas, probablemente por las cuestiones que su colega Alabarces ya había desarrollado previamente.
Describió cómo el fútbol, con la creación del club Jaguares en Tuxtla Gutiérrez, fue una de la estrategias que se buscaban a nivel institucional en el estado del sur para tratar unificar a la sociedad durante mediados de la primera década del siglo XXl, sobre todo por bajo el contexto de movilizaciones y demandas del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZNL), pero detalló que en este equipo había sólo un jugador original de esa entidad, lo cual terminó siendo una contradicción y un despropósito.
Atentamente
“Piensa y Trabaja”
“40 Años de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara”
Guadalajara, Jalisco, 29 de junio de 2026
Texto: Ernesto Navarro López
Fotografía: Abraham Aréchiga
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