Ochenta y dos personas han sido atendidas en los talleres de Masculinidades positivas de la UdeG

Esta iniciativa, de la Defensoría de Derechos Universitarios, busca ampliar el número de facilitadores y usuarios para generar prácticas más igualitarias

Los talleres de Masculinidades positivas de la Universidad de Guadalajara han atendido a 82 usuarios, la mayoría de ellos (90 por ciento) estudiantes, profesores y personal administrativo que llegan por una medida de reeducación tras haber ejercido violencia; el restante son hombres que deciden trabajar su masculinidad y las violencias que ejercen de forma consciente y voluntaria.

 

El maestro Víctor Villalobos Villaseñor, responsable del Programa Reeducativo en Masculinidades Positivas, impulsado por la Defensoría de los Derechos Universitarios (DDU) de la UdeG, explicó que estos talleres, conformados por 16 sesiones, son un espacio de escucha y acompañamiento entre hombres, en el que identifican los diferentes tipos de violencias hacia las mujeres y reflexionan sobre cuáles y de qué manera las han ejercido. 

 

Se propicia también la conversación acerca de los sentires de cada persona respecto a lo que la sociedad les ha inculcado que debe ser un hombre y cómo debe comportarse.

 

“Sí es trabajo sobre las violencias, pero también es un espacio de apertura en el que podemos empezar a trabajar una masculinidad no hegemónica; o sea, buscamos esta apertura hacia otras maneras de ser hombre también entendiendo que la masculinidad hegemónica, como la conocemos, tiene un montón de problemas que nos están llevando socialmente a crisis muy muy severas”, explicó.

 

Debido a que muchos de los usuarios son obligados a tomar el taller como parte de una sanción por alguna denuncia de violencia presentada en alguna instancia universitaria, es común que muestren reticencia y negación y asuman un rol de víctimas. 

 

“Es comprensible, pero no nos toca juzgarlos, porque es un proceso que ya tuvieron. Nos toca validarles esa parte, pero también darles a entender que esto les va a ayudar a trabajar estas violencias que muchas veces, por estar tan normalizadas, no las detectamos”, explicó Villalobos Villaseñor.

 

Quienes llegan de manera voluntaria, por lo general tienen cierta sensibilización en el tema, pero también una posible culpa o el entendimiento de que ejercieron violencia, pero sin saber cómo cambiar sus conductas, o bien, tienen la conciencia de querer generar espacios igualitarios a su alrededor, detalló.

 

El taller trabaja con un modelo desarrollado por la organización educativa Gendes, AC, en el que analizan primero el suceso violento y su contexto, luego la tipificación de las violencias, lo que abre el espacio para que compartan su testimonio. Además, los facilitadores les piden reflexionar acerca de otros momentos en su vida donde han ejercido violencia, de acuerdo con los temas revisados en cada sesión.

 

El responsable del programa reconoce que las violencias más detectadas son la verbal y la sexual, y que trabajar estos temas es frustrante en ocasiones debido a la renuencia de algunos participantes y la dificultad de lograr su integración, sobre todo cuando la participación es en modalidad virtual.

 

Si bien estos talleres están generando cambios en la forma en que los participantes se relacionan tanto con mujeres como con sus pares, lo cierto es que concluir las sesiones no es el último paso. La profundidad con la que los hombres interiorizan la violencia requiere reflexionar de manera permanente acerca de cómo modificar la manera en que las gestionan, advierte. 

 

No sales graduado de aquí como hombre deconstruido, ni siquiera los facilitadores tenemos esa medallita, y no es una medallita, además. Es un trabajo continuo que tenemos el compromiso de hacer; es más bien un proceso. Yo lo pienso a veces como un programa de AA (alcohólicos anónimos), acá no son 12 pasos, pero nos comprometemos a hacer las cosas de manera distinta. Cada sesión se refrendan esos compromisos para que esas violencias no sucedan”, detalló.

 

Villalobos Villaseñor adelantó que para 2026 abrirán una convocatoria para capacitar a nuevos facilitadores y así poder ampliar el número de talleres y personas atendidas en toda la Red Universitaria.

 

Quienes estén interesados en unirse a los talleres pueden escribir al correo electrónico igualdad@udg.mx en el que expresen su deseo de tomar el taller; dejar su nombre, su código de alumno o trabajador, y su correo institucional para que puedan contactarlos. 

 

         

Atentamente 
“Piensa y Trabaja”
“1925-2025. Un Siglo de Pensar y Trabajar”
Guadalajara, Jalisco, 31 de diciembre de 2025

 

Texto: Prensa UdeG
Fotografía: Fernanda Velazquez