Dialogan en CUCSH sobre los retos y oportunidades de la educación incluyente

En el marco del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, profesores y estudiantes se pronunciaron por eliminar el prejuicio y los estigmas, para que estas personas transiten la escuela en un mejor ambiente

Con motivo de la conmemoración del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo que se celebra este 2 de abril, la Maestría en Gestión y Desarrollo Social, del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), organizó la mesa de diálogo “Convivencia escolar y neurodiversidad. Un reto para la educación superior”, en el Salón 2 del edificio H del plantel.

 

“El autismo no es una enfermedad, es una afección que daña la manera en la que una persona percibe y socializa con otras, lo que causa problemas en la interacción social y la comunicación. Aunque por mucho tiempo se enfocó en la infancia, en los últimos años colectivos de personas neurodivergentes han expuesto que existen adultos con esta condición”, explicó el moderador de la mesa y miembro del Departamento de Desarrollo Social del CUCSH, maestro Juan David Covarrubias.

 

La profesora del Centro Universitario de Guadalajara (CUGDL), doctora María Elena Anguiano, explicó que la neurodiversidad se proyecta desde muchos aspectos y las necesidades de aprendizaje y socialización que tiene una persona autista son particulares, al igual que en casos de personas con Trastorno por déficit de atención por hiperactividad (TDAH) y otros trastornos de neurodesarrollo.

 

“Los sistemas educativos y de salud presentan trabas que afectan derechos fundamentales de las personas neurodivergentes. mo institución debemos de sensibilizar y concientizar para superar los retos, eliminar el prejuicio y los estigmas, además de crear ajustes razonables que permitan a estas personas transitar la escuela en un mejor ambiente”, compartió.

 

Sobre la forma en que la sociedad percibe las neurodiversidades, el doctor Tonatiuh Lay Arellano, profesor del CUGDLseñaló que “hay que entender las formas en que se manifiestan los síntomas y las opciones que tenemos para apoyar a las personas; no se trata de seguir fomentando el pensamiento de ‘si no son aptos para la escuela que no acudan’, al contrario debemos hacer valer las políticas públicas que defienden sus derechos y trabajar con empatía y disposición”. 

 

Añade que desde la Universidad de Guadalajara, docentes que integran la Unidad de Igualdad han propuesto que se generen cursos de capacitación y sensibilización en los que se explique qué son y cómo aplicar los ajustes razonables, así como gestionar tutorías incluyentes y de seguimiento con profesores dispuestos.

 

Los estudiantes del CUCSH, Roberto Ángel Cuéllar López, Jorge Luis Alatorre Leal y Héctor Augusto Martínez Ramírez, compartieron que los principales retos a los que se enfrentan al tener autismo tienen que ver con el estigma, la falta de empatía de los profesores y una carente humanización de su trastorno. 

 

“Está muy arraigado que una discapacidad debe ser visible para existirla diversidad es un derecho y debemos aceptar que hay gente que ve el mundo con otros ojos”, compartió Martínez Ramírez.

 

Por otro lado, Alatorre Leal explicó que la falta de sensibilización no es sólo de los compañeros, también de los profesores y autoridades educativas, en todos los niveles.

 

“A lo largo de mi trayectoria educativa he lidiado con muchas injusticias, lo que me molesta es que casi siempre era a mí a quien mandaban a terapia, sancionaban o me hacían responsable, nunca a quienes hablaban a mis espaldas o me discriminaban, lo que está muy mal”, dijo.

 

Añadió que es necesario inculcar más humanidad, comenzando por los profesores, no únicamente con políticas de ajustes razonables, sino con cursos se sensibilización, una mejor estructura del diseño universal de clases y haciendo valer los derechos de todos para erradicar violencias. 

 

Sobre el mismo tenor, Cuéllar López agregó que es importante que las unidades de inclusión existan en todos los centros universitarios y preparatorias, para así evitar que las problemáticas escalen y se presenten quejas de violencia a la Defensoría de los Derechos Universitarios. 

 

La miembro de la Defensoría de los Derechos Universitarios, maestra Mariana Aguirre González, explicó que el trabajo desarrollado por la institución es bueno, pero son casos que tienen un alto grado de violencia y discriminación, lo que debería cambiar con programas de concientización; por lo que la universidad tiene un trabajo arduo por hacer y deberá comenzar a acelerar motores para que se vean resultados. 

 

“Como institución debemos plantear un mejor proyecto de educación inclusiva que respete los derechos humanos, centrándonos en la lucha por el reconocimiento de las diferencias; interrumpir las experiencias de dolor y violencia; considerar el papel que tienen las emociones y educando desde la sensibilidad de que existe el otro y merece respeto”. 

 

La conclusión de la mesa de diálogo fue que existen actores aliados que procuran la inclusión y hacen valer los derechos fundamentales de estudiantes con alguna neurodiversidad; sin embargo, queda un camino largo por recorrer para erradicar violencias, hacer más conscientes a los docentes y que todos puedan transitar sus estudios con un acompañamiento empático. 

 

 

Atentamente
“Piensa y Trabaja”
“1925-2025. Un Siglo de Pensar y Trabajar”
Guadalajara, Jalisco, 2 de abril de 2025

 

Texto: Valeria Estefanía Jiménez Muñiz
Fotografía: Edgar Campechano Espinoza