Expertas llaman a la prevención en el ámbito de las violencias digitales
El sexting, el grooming y el cyberbullying son violencias digitales y modalidades de la violencia que afecta a la intimidad sexual, la seguridad emocional y expone a los grupos más vulnerables de la sociedad: niñas, niños y adolescentes, y mujeres. Es un problema que requiere un enfoque preventivo en los ámbitos de la salud, el derecho, educación y salud.
Así lo subrayaron las y los especialistas que participaron en el panel “Conexiones seguras para las mujeres e infancias en la era digital: sexting, grooming y cyberbullying”, del Foro género y salud, que tiene lugar en el marco del Congreso Internacional de Avances en Medicina (CIAM) 2026.
El maestro Alejandro Acosta Aguilar, jefe del Servicio de ginecología del HCG “Dr. Juan I. Menchaca”, director del comité para la Atención a la Mujer Agredida (AMA) del mismo hospital y quien moderó el foro, dijo que la violencia digital no puede separarse de otras violencias, sino abordarse como otras.
“Para lograr soluciones tenemos que estar conscientes de que una persona que sufrió violencia digital puede sufrir otras violencias. Ante todo, debemos prevenir antes que proponer soluciones, como pretendemos en el campo de la salud”, subrayó.
La licenciada Penélope Isabel Chavarría García, coordinadora del Área de comunicación en el movimiento Ley Olimpia, dibujó el contexto extremadamente polarizado en el cual crecen las nuevas generaciones de adolescentes y jóvenes con tendencias marcadamente políticas y de discursos de odio; uno de éstos, el movimiento incel (célibes involuntarios) de los varones.
“Los hombres están abrazando tendencias más de ultraderecha y conservadoras, mientras que las mujeres están teniendo ideologías más radicales y feministas. En esa radicalización, y en esa división de opiniones conviven nuestras infancias, adolescencias y jóvenes en las aulas. La polarización está generando odio”, afirmó.
La maestra Jessica Santana Méndez, asistente judicial en el Tribunal Electoral del estado y presidenta de la colectiva Juntas hagamos, dijo que una de las responsabilidades como abogada es empujar a las mujeres a denunciar a los agresores de sexting, grooming y cyberbullying, pues, una vez agresor, podrá repetirlo más de una vez.
“Porque quienes son agresores van por la vida como si nada; va a tardar un tiempo considerable entre que se levante la denuncia, proceda y se judicialice, pero el agresor tendrá una consecuencia, por lo menos el antecedente de que lo denunciaron, y eso ya es muchísimo”, explicó.
Sobre el sexting, la licenciada Laura Pamela Viridiana Espinoza García, titular de la Unidad de investigación especializada contra la familia, de la Fiscalía de Jalisco, dijo que el envío voluntario de contenido íntimo a través de fotos y/o videos, no es el problema, sino su difusión.
“La ley Olimpia también engloba esta parte, el sexting seguro; no es malo hacerlo, sino que hay que generar estrategias o herramientas para que, si vamos a practicar el sexting, sea menos probable que se difundan estas imágenes”, precisó.
Las panelistas coincidieron que la prohibición de las plataformas digitales a los menores de 16 años –plataformas donde se comenten las violencias digitales–, como los casos de Australia, Francia e Italia, no es una solución, sino los sistemas de verificación para el acceso a ellas.
Además, tampoco se llega al corazón del problema si los prohibicionistas no se plantean preguntas para develar los resortes económicos y políticos de TikTok o Instagram. ¿Quién y por qué se diseña esta tecnología? ¿Para quién está hecha? ¿A quién beneficia y cuánto gana? ¿Quién la hace, quién la vende? Las respuestas a estas preguntas podrían orientar mejor la pertinencia de las plataformas y su uso para la violencia.
Atentamente
“Piensa y Trabaja”
“40 Años de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara”
Guadalajara, Jalisco, 27 de marzo de 2026
Texto: Prensa UdeG
Fotografía: Abraham Aréchiga
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