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México, sin política para desarrollar alternativas alimentarias

Necesario y viable, aprovechar e impulsar nuevas fuentes de proteínas, como tortillas de nopal o harinas de lombriz o sorgo blanco

A pesar de la crisis alimentaria y el aumento de precios del maíz, trigo y otros granos, México carece de una política para impulsar el desarrollo de alternativas alimenticias, como, por ejemplo, las tortillas a partir del nopal, que sean más económicas, saludables y con mayor contenido nutricional.

Lo anterior destacó el jefe de la División de Ciencias Agronómicas, de la Universidad de Guadalajara, Salvador Mena Munguía, quien agregó que en este momento sólo se establecen medidas de corte populista, para que la población piense que hay cierta seguridad alimentaria.

“¿Cómo hablar de congelar precios de productos e incentivar producciones para que no haya carencia y amarrar con los empresarios, a fin de que no suban el precio de alimentos? Pero eso no puede ser permanente. Esto puede durar dos o tres meses, y después la crisis puede ser peor”.

El académico del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA), de la UdeG, planteó que es necesario aprovechar lo existente, como el maíz de alta calidad de proteína desarrollado por el CUCBA.

Mediante este insumo, por ejemplo, la población del campo podría comer bien y estaría nutrida. “No estaría alimentada sólo con calorías” y pueden prescindir de alimentos que están escaseando, como el frijol o la proteína animal, que cada vez será más cara, agregó.

Mena Munguía subrayó que, a la par de esto, es viable impulsar opciones más amigables con el organismo humano, como la tortilla de nopal, de bajas calorías, con textura y sabor agradables, cuando se fabrica correctamente. De hecho, existen empresarios en la región de La Barca, que la elaboran.

Otra alternativa es el sorgo blanco, desarrollado por el CUCBA, a partir del cual se pueden derivar harinas para consumo humano en productos como galletas. Ese insumo, paradójicamente, es aprovechado en Cuba desde hace 20 años.

Es vital buscar fuentes de proteínas nuevas, como sucede con las harinas de lombriz o de sorgo blanco. “Son desarrollos potenciales, que deben tener una inversión de capital fuerte, tanto público como privado, a fin de que se traduzcan en opciones reales para la población”.

Guadalajara, Jal., 20 de junio de 2008
Texto:Eduardo Carrillo
Fotografía: Internet
Edición de nota:Miriam E. Vargas Garibaldi

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