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31 de octubre de 1512 - Se inauguran en el Vaticano los frescos de la Capilla Sixtina

“Los frescos que aquí contemplamos nos introducen en el mundo de los contenidos de La Revelación. Las verdades de nuestra fe nos hablan desde cada lugar. De ellas, el genio humano ha sacado la inspiración empeñándose en revestirlas de formas de una belleza inigualable".

Estas fueron las palabras del papa Juan Pablo II en la misa celebrada el 8 de abril de 1994, con motivo de la conclusión de los trabajos de restauración del Juicio Universal en la bóveda la Capilla Sixtina. Aunque el Papa habla de “nuestra fé”, La Capilla es uno de los lugares más visitados del mundo por gente de todas las religiones o aún de los que no profesan ninguna. La Capilla atrae la atención del mundo especialmente durante la elección de los papas, ya que desde su construcción los cónclaves se celebran allí. Es pues para los católicos, el lugar de especial interés ya que es donde se manifiesta el Espíritu Santo guiando a los cardenales en su elección.

La Capilla Sixtina se llama así en honor al Papa Sixto IV pontífice quien hizo reestructurar la antigua Capilla Magna entre el año 1477 y el 1480. Sobre la bóveda, Pier Matteo d'Amelia pintó un cielo estrellado. En 1508 Julio II sobrino de Sixto IV, decidió modificar la decoración de ésta y en abril de ese año Miguel Angel Buonarotti fue llamado a Roma para este nuevo trabajo. El papa quería que pintara las figuras de los 12 apóstoles y “alguna otra decoración”.

Se dice que el Papa fue aconsejado por enemigos de Miguel Angel para que le encargara esta obra porque aunque era un artista famoso y respetado en ese momento no conocía la técnica del fresco. Por lo tanto podría negarse y causar la animadversión del poderoso Papa o aceptar y entregar un trabajo mediocre viendo así su fama y fortuna disminuidas.

Miguel Angel aceptó, con cierta reluctancia, y recibió por su trabajo tres mil ducados, el equivalente actual de casi tres millones de dólares. Desde el principio de la comisión, en mayo de 1508 se desarrolló una fuerte relación con el Papa que retroalimentaba al artista en cada etapa del proceso. Los dos fueron escalando en su entusiasmo y modificando los planes para hacerlos cada vez más ambiciosos. Finalmente Miguel Ángel tuvo completa libertad y pintó más de 300 figuras en los cuatro años que duraron los trabajos en el techo de la Capilla Sixtina.
En los nueve recuadros centrales se halla representado el libro del Génesis empezando con Dios separando la luz de las tinieblas, se incluye la creación y la tentación de Adán y Eva hasta el Diluvio y el renacer de la humanidad con Noé. El resultado cambió el curso de la pintura en occidente, volviendo la figura humana más escultórica y dimensional.

El 31 de octubre de 1512 se terminó el trabajo y el 1° de noviembre, día de Todos los Santos, el papa Julio II inauguró la Capilla Sixtina con una misa solemne.

Hacia fines de 1533 Clemente VII de Medici encargó a Miguel Ángel que modificara una vez más la decoración de la Capilla Sixtina pintando en la pared del altar el Juicio Universal. Esta nueva intervención ocasionaría la pérdida de los frescos del siglo XV que estaban allí. Clemente VII murió tres días antes de la llegada de Miguel Ángel al Vaticano pero el nuevo Papa Pablo III confirmó la comisión. La obra se inició en 1536 y se concluyó en el otoño de 1541. En este fresco, Miguel Ángel quiso representar el retorno glorioso de Cristo según lo narran los textos del Nuevo Testamento.

En su tiempo la obra de Miguel Ángel Buonarotti en la Capilla Sixtina fue muy criticada por las figuras desnudas, las proporciones realistas y se le llegó a acusar de herejía. Aun así el artista siguió recibiendo encargos, en gran medida por los pontífices y murió a los 89 años con una merecida fama como pintor, escultor y arquitecto.

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Créditos

  • Investigación: Lucy Virgen
  • Ilustración: Miguel Angel Buonarotti
Fecha de publicación: 
Jueves 31 de Octubre de 2013
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