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30 de mayo de 1888 - Natalicio de Maximino Martínez, botánico mexicano

Homenajeamos al botánico hidalguense en su aniversario de natalicio.

México cuenta con el diez por ciento de la biodiversidad mundial y –de acuerdo con los datos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) – esto lo coloca entre los países privilegiados por su riqueza natural. El pasado 22 de mayo se conmemoró el Día Internacional de la Diversidad Biológica; un día para que todos reconozcamos la importancia de proteger la vida en la Tierra. Como integrante de la ONU, México participa en el Convenio sobre la Diversidad Biológica desde hace 25 años; no obstante, en la historia de nuestra nación hemos contado con personas que han dedicado su vida y trabajo a estudiar, cuidar y difundir las especies que conforman la biodiversidad mexicana. Entre ellas, podemos destacar a don Maximino Martínez, pionero de la botánica moderna mexicana.

Maximino Martínez nació el 30 de mayo de 1888 en el poblado de San Miguel Regla, ubicado al noreste de la capital del estado de Hidalgo. A muy temprana edad su padre falleció por lo que su madre se mudó a la ciudad de Pachuca; allí, Maximino cumplió su educación básica y más tarde continuaría con los estudios para convertirse en profesor de instrucción primaria. A los trece años ya trabajaba de auxiliar en una escuela, pero al término de sus estudios en 1907, fue ascendido a ayudante de esa escuela y otras dos más. Maximino Martínez ingresó en 1908 a la Escuela Normal de México para continuar su preparación como docente, recibiéndose en el año de 1913 con el título de Maestro Normalista de Educación Primaria. Al salir de la Escuela Normal fue nombrado director de dos escuelas primarias.

Esta época coincidió con un período conflictivo en la vida política de México: Victoriano Huerta había sido derrocado como presidente y Venustiano Carranza iniciaba su campaña para llegar al poder y renovar la constitución política. En todos lados había pugnas por el poder y eso provocó que Maximino Martínez viviera por varios años entre constantes cambios de visión y de políticas educativas. Sin embargo, tuvo la fortuna de ser invitado a trabajar en el Museo Nacional de Historia Natural como profesor de botánica y, pocos años después, como jefe de la sección de Botánica de la Dirección de Estudios Biológicos. En esta institución, el profesor Martínez estuvo a cargo del herbario que resguardaba a la más grande colección de plantas desecadas; ejemplares que habían sido recolectados por exploradores y naturalistas durante el siglo XIX y principios del XX. Más tarde, estuvo a cargo del jardín botánico del Bosque de Chapultepec, un nuevo espacio de la Ciudad de México que fue inaugurado a la par de su famoso parque zoológico.

En 1940, Maximino Martínez publicó un artículo acerca de los pinos, en donde presentó a varias especies y variedades nuevas de pinos como el Pinus herrerai y el Pinus oocarpa var. ochoterenai. Esta publicación la realizó de forma independiente, como continuación de sus estudios botánicos y excursiones hechas por cuenta propia.

El profesor Maximino fue colaborador de Anales del Instituto de Biología, en donde publicó 45 artículos originales. Aunque realizó su estudio de todo tipo de plantas, su mayor contribución fue en el estudio de las familias forestales; pinos, encinos y las coníferas en general fueron su tema principal de investigación. Su legado ha servido a investigadores nacionales e internacionales para conocer más de la biodiversidad de México y el mundo. El especialista en coníferas e investigador del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA) de la Universidad de Guadalajara, el doctor Jorge Alberto Pérez de la Rosa destacó en una entrevista la importancia en el estudio de este tema, ya que de las 120 especies registradas de pinos existentes en el mundo, 45 son endémicas de México y 21 de éstas se pueden encontrar en el Estado de Jalisco.

Como reconocimiento a su valiosa contribución al estudio de las coníferas nacionales se pueden nombrado algunas especies en su honor, como por ejemplo: el Juniperus martinezii Pérez de la Rosa, el Pinus martinezii E. Larsen, el Pinus maximinoi H. E. Moore y el sorprendente Pinus maximartinezii Rzedowski, mejor conocido como "pino azul" por su color gris-verdoso del follaje, conos masivos de hasta más de 20 cm de longitud y 15 de ancho que albergan a las semillas más grandes de todas las especies del mundo (hasta 22 mm de longitud) y otros caracteres que le confieren su imponente belleza. Al pino azul se le puede encontrar en Sierra Madre Occidental al sur del Estado de Zacatecas.

Maximino Martínez fue fundador y presidente de la Sociedad Botánica de México en 1941; y también, fue autor de libros que continúan siendo referentes para investigadores y botánicos como por ejemplo el Catálogo de nombres vulgares y científicos de plantas mexicanas (1979) –editado post mortem por el Fondo de Cultura Económica– con la descripción de 25,460 nombres de vegetales y su ubicación en el territorio nacional. El profesor Martínez falleció el 2 de junio de 1964 dejando para las nuevas generaciones un mejor conocimiento de los tesoros naturales de nuestro país.

Ramas de pino

Créditos

  • Texto: Marco Sierra
  • Imagen: Angie Fernández

CGTI - Unidad de Desarrollo de Procedimientos y Apoyo a los Sistemas de Gestión.

 

Fecha de publicación: 
Miércoles 30 de Mayo de 2018
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