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12 de agosto de 1911 - Nace el actor Mario Moreno "Cantinflas"

Ilustracion dedicada al Mimo de Mexico en su aniversario

El singular y carismático personaje que en la actualidad figura en el diccionario de la Real Academia Española como un epónimo del acto discursivo en el que “se dice mucho, pero a la vez nada” fue interpretado por el actor y comediante mexicano Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes, nacido en la Ciudad de México un 12 de agosto de 1911, casi en pleno comienzo de la Revolución Mexicana.

Antes de volverse popular y entrañable para los televidentes por representar una caricatura exagerada del “pelao” mexicano, Mario Moreno inició sus estudios en medicina, pero terminó por abandonarlos ante el llamado artístico de su propio ser para actuar en teatros ambulantes y los llamados “de revista” –espectáculos de variedades en donde se presentaban números musicales acompañados de baile y diálogos cómicos–, hasta llegar a los grandes estudios cinematográficos del país.

Debutó en 1936 con la película No te engañes corazón del director Miguel Contreras Torres con un papel mínimo, y no como “Cantinflas”. Sin embargo, aumentaron sus participaciones en Así es mi tierra (1937), Águila o sol (1937), El signo de la muerte (1939), y una serie de cortometrajes. Pero no es sino hasta el año de 1940 que con la película Ahí está el detalle de Juan Bustillo Oro se vuelve el ídolo cómico de la Época de Oro del cine mexicano, al dar vida a Cantinflas, un hombre perezoso y desenfadado que se ve envuelto en una serie de enredos en la mansión en donde trabaja su novia, y que al final del largometraje logra convencer a un juez, mediante un discurso delirante, de que cambie el veredicto de su situación al ser acusado de asesinar a un mafioso.

Refieren sus biógrafos que la capacidad de improvisación verbal de Mario Moreno era tal que en muchas ocasiones los directores de sus películas ni siquiera tenían que pronunciarse respecto de su ejecución. El éxito en taquilla, al figurar el nombre “Cantinflas” en la cartelera, estaba por demás asegurado en películas como El gendarme desconocido (1941) de Miguel M. Delgado, y considerada una de las mejores cintas del actor. Le siguieron a este largometraje Los tres mosqueteros y El circo (1942); Romeo y Julieta (1943); Gran Hotel (1944); Un día con el diablo (1945); Soy un prófugo (1946); A volar, joven (1947); El supersabio y El mago (1948); Puerta… joven (1949); El siete machos y El bombero atómico (1950).

A esta etapa le sigue la de la década de los años cincuenta en donde la figura del pícaro urbano que no tiene pelos en la lengua para con los prejuicios de una sociedad alta y media incipiente en el país, cambia para sólo conservar el uso del discurso cantinflesco como en Si yo fuera diputado (1951); Abajo el telón (1954); El bolero de Raquel (1956); El analfabeto (1960); El padrecito (1964); El barrendero (1981), entre muchas otras. En este período fílmico, Mario Moreno se convirtió en el individuo crítico y sarcástico del modus vivendi de la sociedad mexicana.

En 1987 recibió el premio Ariel de Oro de la Academia Mexicana de Ciencias y Artes Cinematográficas por su valiosa contribución en la filmografía nacional. Antes de morir, en abril de 1993 por cáncer de pulmón, Mario Moreno “Cantinflas” fue miembro activo de distintas iniciativas enfocadas en el desarrollo de la infancia.

Cantinflas permanece vigente en nuestro ideario como un cándido que, aun con unos pantaloncillos siempre a punto de caer y con las cucharadas de verdad repartidas en sus películas, nos invitaba a seguirle el juego y a considerar que un mundo en donde la voz de la realidad mundana del hombre es tan hilarante y desfachatada, no puede ser tan malo.

Ilustracion dedicada al Mimo de Mexico en su aniversario

Créditos

  • Texto: Andrea Anahí García
  • Imagen: Raúl Alejandro Dávila

CGTI - Unidad de Desarrollo de Procedimientos y Apoyo a los Sistemas de Gestión.

 

Fecha de publicación: 
Lunes 13 de Agosto de 2018
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