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23 de junio de 1912 - Nace Alan Turing, matemático, criptógrafo y científico de cómputo inglés.

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Cuando se buscan referencias sobre Alan Turing se encuentran frases como “el padre de la computación que ganó una guerra”, “creador del cómputo moderno” lo que es un buen resumen de sus logros pero no menciona un hecho crucial: Turing fue perseguido, enjuiciado y condenado por ser homosexual; un estilo de vida que era ilegal –aunque común- en la Inglaterra de la postguerra y hasta 1967. En estado de permanente angustia, sin poder concentrarse y trabajar por la castración química a la que fue sometido, Alan Turing se suicidó a los 42 años.

Alan Mathison Turing nació en Londres, hijo de un burócrata con base en Madrás, India, por lo que Alan y su hermano mayor John pasaron su infancia sin sus padres pero con una educación privilegiada. Turing estudió matemáticas en la Universidad de Cambridge, misma que -algo muy inusual-lo aceptó como parte de su cuerpo académico a los 22 años, en reconocimiento a su publicación sobre la teoría de la probabilidad.

Alan Turing no sólo tenía una mente matemática privilegiada, su proceso de pensamiento lógico tendía a buscar aplicaciones reales a sus investigaciones pero también las sublimaba y buscaba opciones filosóficas. En 1936 -dentro de la misma universidad- publicó un trabajo que se considera ahora el principio de las ciencias de la computación: en este analizaba como los humanos seguimos un procedimiento definido para hacer una tarea; proponía entonces una “máquina universal” que pudiera decodificar y llevar a cabo cualquier conjunto de instrucciones.

En época de paz, Turing hubiera sido un académico con investigaciones con abundantes fondos para desarrollar sus máquinas; probablemente asediado por compañías que las querrían convertir en negocio. Pero tres años después que Turing presentó su trabajo, Hitler invadió Polonia, y un súbdito inglés como él no podía menos que ofrecer sus servicios para detener la expansión nazi. El “esfuerzo de guerra” de Turing fue mucho más significativo que la mayoría.

El gobierno alemán usaba una máquina llamada Enigma para codificar sus mensajes. Gracias a ajustes -que se establecía a las 00:01 horas diariamente- el código de Enigma se consideraba imposible de romper; las posibles variaciones de los ajustes eran 156 x 1018. Eso significa que un grupo de 10 hombres trabajando 24 horas al día tardarían un millón de años en intentar todas las permutaciones posibles. Turing fue contratado para trabajar con otros matemáticos y criptógrafos para romper el código trabajando en secreto en Betchley Circle. Mientras el resto del equipo trabajaba en métodos estadísticos y hasta psicológicos, Turing se dedicó a diseñar una máquina que intentara las permutaciones de una forma más eficiente. El equipo trabajaba con la inmensa presión de sentir que cada hora el promedio de muertes civiles y militares era de 13,500; en ese punto de la guerra, la mayoría del lado de los aliados.

Romper el código de enigma no fue tan rápido como aparece en la película The Imitation Game (2014), la máquina de Turing, tuvo que ser alimentada con muchos textos buscando repeticiones antes de tener éxito. Pero según los historiadores, el trabajo de Turing ayudó a acortar la guerra en alrededor de dos años y 4 millones de muertes.

Según Andrew Hodgings, biógrafo de Turing, al final de la guerra el matemático inglés “estaba en posesión casi exclusiva de tres ideas clave:

  1. Su propio concepto de la máquina universal ;
  2. La velocidad potencial y la confiabilidad de la tecnología electrónica;
  3. la ineficiencia de diseñar diferentes máquinas para diferentes procesos lógicos.”

Estas ideas, más el conocimiento de electrónica adquirido durante la guerra puso a Turing en la carrera - dentro del National Physical Laboratory - para construir una máquina universal que habían empezado ya los estadounidenses. El prospecto de Turing era visionario, más de lo que las herramientas del momento permitían, a principios de 1947 hablaba ya de un centro de cómputo con terminales remotas, unos meses después su código de instrucciones abreviado (Abbreviated Code Instructions) fueron el principio de los lenguajes de cómputo. El octubre de 1947, al parecer frustrado por la falta de apoyo a su proyecto regresó a la Universidad de Cambridge en donde el renacimiento de ciencias de postguerra le permitió trabajar en neurología, fisiología y psicología. Como resultado escribió un trabajo en el que asentaba que un mecanismo podía ser lo suficientemente complejo para poder aprender. Este trabajo, que contiene las bases para lo que ahora son las redes neurales, no fue publicado mientras estaba vivo. En los años siguientes, en el Centro de Cómputo en Manchester Turing, publicó el texto Computing Machinery and Intelligence en la revista de filosofía Mind en 1950 y en 1951 The Chemical Basis of Morphogenesis. Ese mismo año fue aceptado como miembro de la Real Sociedad de Inglaterra.

A principios de 1952 Alan Turing fue arrestado como sospechoso de tener relaciones homosexuales, cosa que él aceptó. Fue condenado a fines de marzo de ese año a un tratamiento con inyecciones de estrógeno por un año en lugar de ir a prisión. Un tratamiento cruel especialmente para alguien que pretendía seguir haciendo trabajo intelectual. Aceptar su homosexualidad le impidió además tener acceso a proyectos de alta seguridad en los que estaban trabajando sus antiguos compañeros de Betchley Park.

El 8 de junio de 1954 fue encontrado muerto envenenado por cianuro. Se dictaminó suicidio.

Turing fue perseguido por sus preferencias homosexuales, pero es extraño pensar por qué no cambió de lugar de residencia. Había pasado veranos en Italia y temporadas en Suecia, lugares tolerantes; incluso en algunas universidades de los Estados Unidos, Berkeley o el Tecnológico de Massachussets, un matemático con su talento, hubiera sido protegido. Pero él era un inglés orgulloso de serlo, que no pensó siquiera en establecerse en otro lugar.

La humanidad tuvo una gran pérdida con la temprana muerte de Alan Turing, pero eso no es lo más importante de su caso. Es la mezcla de una terrible ingratitud al no haber agradecido su contribución y también la falta de tolerancia para reconocer la genialidad si su poseedor tiene características diferentes a las nuestras, si es de otro color, género u preferencia sexual. Era la ley inglesa del momento si, pero también una sociedad que permitía y alentaba tratamientos demenciales. De la misma forma que la sociedad actual permite y hasta alienta burlas homofóbicas.

En 2009, el entonces primer ministro británico Gordon Brown reconoció que Turing había sido tratado en forma "atroz" y dijo estar orgulloso de reconocer a un verdadero héroe. En 2013, casi 60 años después de su suicidio, el científico recibió el perdón real de la Reina Isabel II.

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Créditos

  • Texto: Lucy Virgen
  • Ilustración: Marco Sierra

​CGTI - Unidad de Desarrollo de Procedimientos y Apoyo a los Sistemas de Gestión

Fecha de publicación: 
Viernes 23 de Junio de 2017
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