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19 de agosto de 1883 – Natalicio de la diseñadora francesa de alta costura, Coco Chanel.

Ilustración del tributo a Coco Chanel

No podemos negar que el mundo de la moda representa en nuestras vidas diarias un sentido utilitario, pero también un sentido de identidad y pertenencia e, incluso, un aspecto de completa frivolidad; sin embargo, históricamente, el traje y el vestido representan una visión de la sociedad, pues analizar socialmente cada momento histórico nos lleva a visualizarlo de alguna manera, y la moda, aparece aquí, como la mejor ilustración que nos acerca y conecta con estos contextos ajenos a nosotros.

Muchos son los artífices que, gracias a su imaginación y habilidades en la costura, crearon no solo la ropa del día a día, sino que cambiaron mentalidades y ofrecieron visiones del mundo a través del tejido. La moda es, ciertamente, un mundo de diseñadores varones; sin embargo, a principios de este siglo, una mujer llegó a demostrar que la moda no era un espacio exclusivo para los hombres. Revolucionó no solo el vestir, sino las maneras de pensar; una francesa cuyo apellido, hoy en día, es símbolo de lujo y exclusividad: Gabrielle Chanel.

De origen humilde, Gabrielle Chanel nació muy cerca del sur de Francia en 1883. Su familia campesina vivía muy cerca de un convento, al que Gabrielle tuvo que ingresar a la edad de once años, tras haber perdido a su madre. Este origen siempre fue un conflicto para ella, tanto así, que a lo largo de su vida luchó por esconderlo, creando historias que disfrazaran y maquillaran este pasado con el que tuvo que cargar, y del cual, obtuvo lo que sería su destino: la costura.

Gabrielle obtuvo los conocimientos básicos para coser dentro del convento, pero al cumplir 18 años fue trasladada a otro sitio en donde residían sus abuelos paternos. Ahí comenzaría otra vida, junto a su tía Adrienne. Juntas comenzaron a trabajar en una sastrería, donde los jóvenes varones asistían a coquetear con las chicas, y a invitarlas al cabaret local, situación de donde heredaría su famoso sobrenombre; ya que, al asistir se convirtió en una de las mujeres que cantaba entre espectáculo y espectáculo, y fue ahí donde el público la nombraría “Coco”.

Tiempo después, Gabrielle conocería a dos hombres que definirían su camino; el primero, Étienne Balsan con quien dejaría atrás la vida de pobreza, y comenzaría a desarrollarse en un ambiente burgués, rodeándose de personas de clase alta, lo que le permitiría conocer un mundo desconocido hasta ese entonces por ella. Y el segundo, Arthur Capel, quien además era muy amigo de Balsan. Los dos hombres, enamorados de ella, ofrecieron un ambiente nuevo a la joven Chanel.

Tanto Balsan como Capel le ofrecerían el dinero para financiar sus primeras tiendas de costura, donde destacarían en primera instancia los sombreros diseñados por ella; los cuales utilizaba en las carreras de caballos, donde destacaban, además que ella misma. Atrapaba las miradas por su estilo vanguardista de vestir, ya que fue una de las mujeres que utilizaba, por comodidad, pantalones, alejándose del vestido y del corsé. Para 1909 abrió su primera tienda en Malesherbes y al año siguiente, abrió la legendaria boutique en el número 21 de la Rue Cambon.

Poco a poco, la fama de Chanel fue creciendo entre la aristocracia y la burguesía del momento; las mujeres acudían cotidianamente a comprar sus diseños. En apenas 10 años, Gabrielle había constituido una empresa que se ubicaba justo al lado de su tienda de la Rue Cambon, con 300 personas trabajando para ella. Para 1921 colaboró con Ernest Beaux para crear el primer perfume que llevaría el apellido de la diseñadora, el famoso Chanel N° 5, cuya botella fue diseñada por la propia Gabrielle, así como el emblemático logotipo de la firma.

Chanel se desarrolló como una creadora de objetos icónicos, destacando entre todos el “Little Black Dress”, creado tras la muerte de Capel, sus chaquetas de tweed, un material que utilizó durante la Primera Guerra Mundial, y que se convirtió en un tejido clásico de la marca; el cual se desarrollaba en los propios talleres de la firma, localizados en Asnières-sur-Seine.

Pero la vida de Chanel no fue tan magnífica como lo fue su etapa empresarial, pues su carácter, pensamiento y relaciones personales la convirtieron en una mujer inmersa en la controversia; desde Stravinski, hasta el Duque de Westminster, Gabrielle Chanel tuvo una diversificada serie de amantes de los cuales obtenía muchos beneficios, pero fue esto lo que la llevó a ser vinculada con el partido nazi, ya que  por un tiempo tuvo una relación con un oficial alemán, lo que aumentaban las sospechas acerca de su posición frente al ultranacionalismo y el antisemitismo que difundían los seguidores de Hitler.

Tras la Segunda Guerra Mundial, Gabrielle Chanel se alejó del mundo de la moda debido a todas las controversias e interrogatorios que tuvo que pasar, debido a sus relaciones con el ejército y el estado nazi; lo que provocaría el declive de su carrera en el mundo de la costura. Con la mayoría de sus tiendas cerradas, y viviendo solamente de la venta de accesorios, otros diseñadores se vieron catapultados a la fama, como Christian Dior y su “New Look”, y el español Cristóbal Balenciaga.

Chanel se sintió frustrada frente a las creaciones de estos diseñadores y regresó al mundo de la alta costura, aunque sus diseños ya no fueron tan bien recibidos en Europa, pero encontró en América un mercado potencial, donde las grandes actrices del momento, e incluso las primeras damas, utilizaban sus vestidos. A pesar de todo esto, la Casa Chanel ya no era la misma de antes y fue decayendo poco a poco.

Una artrosis complicada, y una vida solitaria marcaron los últimos meses de su existencia. Gabrielle Chanel fallecería el 10 de enero de 1971 en su residencia dentro del hotel Ritz, en París. Gabrielle Chanel fue una mujer rebelde, vanguardista y calculadora, de un carácter fuerte, que logró colarse en un mundo dominado por los hombres, donde pudo imponer su particular estilo, otorgándole una libertad en el vestir; sin embargo, sus pasiones y sus relaciones personales la llevaron a los puntos más álgidos de su vida. Sin embargo, lo que le otorgó al mundo de la moda es icónico, y hoy la casa de modas que fundó es uno de los mejores ejemplos del lujo y la alta costura, donde sobreviven aún sus más grandes creaciones.

Créditos

  • Texto: Luis Carlos Zea
  • Ilustración: Omar López Cárdenas

 

Fecha de publicación: 
Lunes 19 de Agosto de 2019
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